BEAUTY & YOGA

Desde Costa Rica y con un enorme agradecimiento a este proyecto que me une a uno de los caminos de consciencia más reveladores a lo largo de mi vida, consigo aunar el yoga a la belleza más profunda y desde estos nuevos post intentaré darle una vuelta de tuerca al modo en el que nos miramos a nosotros mismos.

Como ya sabéis los que seguís una práctica de yoga habitual, las asanas o posturas nos permiten mirar nuestro organismo, nuestro ser, de fuera hacia dentro. Así cuando nos encontramos dentro de una postura, podemos sentir nuestro cuerpo por dentro, las articulaciones y el riego sanguíneo, nuestros músculos y tendones resistiéndose durante el trabajo… Y después entramos en Shavasana para relajarnos y conectar con el soltar, el dejarnos ir, y vemos cómo esos músculos y tendones por fin se rinden y se aflojan.

Esto es la vida, la misma vida, y así me gusta reflejarlo también en mi rutina diaria cuando por unos minutos me enfrento a la Eva de este día. Quién soy, cómo estoy, y qué me está pidiendo mi piel en este momento.

Por esto y para celebrar la unión del yoga y la belleza consciente a través de estos posts, me gustaría utilizar los diferentes momentos por los que atravesamos durante una clase y unirlos a un ejercicio de belleza particular.

Hoy lo vamos a hacer uniendo los dos básicos fundamentales que son Pranayama y limpieza.

Gracias al pranayama aprendemos a realizar diferentes ejercicios de respiración que nos ayudan a purificar nuestro cuerpo, eliminar bloqueos, oxigenar tejidos, alimentar nuestras células… del mismo modo, la limpieza facial es un ejercicio de purificación y sanación de las capas más superficiales de la piel a través de productos naturales y enriquecidos que nos aporten una sensación de limpieza y bienestar.

El mejor momento para realizar una limpieza facial completa es por la tarde o por la noche, en el momento en el que sabemos que nuestra piel, igual que nosotros, ha terminado su trabajo del día que no es otro que el de protegernos de los agentes externos y que ahora necesita su cena y su descanso.

El mejor modo para realizar la limpieza es frente a un espejo y necesitaremos tres cosas:

  • limpiadora (en aceite, crema o jabón) https://evavillarbeauty.com/24-limpiadores-faciales
  • Muselina de algodón orgánico https://evavillarbeauty.com/152-pauelos-de-muselina-3-uds.html
  • Agua tibia

Primero aplicaremos el producto por todo el rostro, incluidos ojos y labios y con nuestras manos a través de movimientos circulares procuraremos que se reparta uniformemente por todo el tejido a limpiar. Independientemente de que utilices o no maquillaje, el producto se aplicará del mismo modo y movilizaremos todo el maquillaje, toxinas, células muertas y demás con el masaje. Al aplicar el producto realizaremos una inspiración profunda absorbiendo así todos los beneficios del producto de limpieza elegido.

Después humedecemos la muselina en agua tibia, la escurrimos y comenzamos a retirar el producto. Aquí comienza la unión con Pranayama, porque utilizaremos la espiración para retirar el producto. Inspiramos, y al retirar, espiramos, mojamos de nuevo la muselina, inspiramos, y retiramos espirando. Este movimiento lo repetiremos tantas veces como sea necesario hasta que sintamos nuestra piel libre de residuos.

 

La espiración es soltar, es cuando el cuerpo elimina el dióxido de carbono junto a todos los desechos acumulados en el organismo, por eso la vamos a utilizar cada vez que estemos retirando producto o residuo de nuestra piel.

La inspiración es recibir oxígeno puro que servirá para alimentar todos nuestros órganos, así cuando apliquemos nuestro producto, limpiadora o la crema o sérum que utilicemos después de la limpieza, lo recibiremos con los cinco sentidos a través de la inspiración.

 

Un tip: después de la limpieza, si puedes cerrar los ojos unos segundos y sentir tu piel por dentro mientras respiras pausadamente, es una sensación muy liberadora, dejando ir todo lo negativo de ese día y preparándonos para recibir lo nuevo con el corazón bien abierto.

 

Espero que os haya gustado este primer post y deseo que se convierta en un bonito camino de autoconocimiento personal con el fin de manifestar una belleza consciente, serena y genuina para todos nosotros.

 

Namasté

 

Eva Villar