Conociendo a Pepe

¿Cuándo y por qué empiezas a practicar yoga?
Mi primer contacto con el yoga fue en el verano de 2015. Katy Sainz (ahora profe colaboradora de ZUY) llevaba tiempo diciéndome que tenía que probar el yoga (en Zentro, por supuesto) y al final me dejé liar. Pero como por entonces para mí eso de encontrar entre semana “tiempo para dedicarse a uno mismo” no era una prioridad (sino más bien al contrario), probé un sábado la clase avanzada de Bea. Y claro, empezar con el calorcito del verano madrileño en una clase que dura 75 minutos y venga a saltar y saltar, ¡pues fue una experiencia de choque!; pero tan positiva que, desde entonces, no he parado de practicar.

¿Cuáles son los beneficios del yoga que sientes fuera y dentro del mat?
Aunque suene a tópico, puedo decir que, en muchos aspectos, el yoga ha cambiado mi vida. Ha reordenado mi escala de prioridades y me permite ser flexible en mi día a día (dentro y fuera del mat). Yo me he decantado por una práctica que es bastante exigente y, quizás, un poco más intensa de lo normal pero en ella he encontrado un espacio en el que no hay competitividad, sino camaradería. Un espacio en el que el éxito no se mide por los resultados visuales (ser capaz de hacer posturas espectaculares), sino por la intención de permanecer en un camino que, aunque recto, es más difícil seguir que abandonar.

¿Por qué ZUY?
ZUY no son sólo sus espectaculares salas de práctica llenas de luz y con un suelo de madera en el que da gusto flotar. Lo que hace especial a Zentro son las personas que lo conforman (maestros y alumnos). En esta nueva era instagramer en la que parece que el éxito del yogui se mide en followers y portadas de revista, en ZUY hay un grupo de personas que, desde la discreción y la humildad, han creado un espacio mágico que invita a los alumnos a una práctica constante y llena de retos.